¿Qué hacer en Brujas? 20 consejos para tu viaje a la ciudad belga que es sacada de un cuento de hadas

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Publicado 25 · Abr · 2019       17:36Actualizado 24 · Jul · 2019

La bella y fotogénica ciudad del noreste de Bélgica es maravillosa en cualquier período del año, y la prueba de esto está en este post que trae consejos imperdibles para los que pretenden pasar algunos días por acá, incluso como nos pasó a nosotros que la visitamos cuando las temperaturas estaban llegando a topes mínimos.

Justo a fin de año, la gran atracción de la bella ciudad son los mercados de Navidad, sin embargo Brugge (como es conocida en flamenco) ofrece una serie de programas atemporales, siendo el mejor de ellos, en mi opinión, ponerse un par de zapatos cómodos y recorrer el destino a pie. Poder admirar sin apuro la belleza de los canales que que atraviesan las calles, disfrutar de construcciones medievales, ver monumentos increíbles y saborear en las tiendas de chocolate y waffles que exhalan aromas embriagadores. ¡No es casualidad que digan que Brujas parece haber salido de un libro de cuentos de hadas!

Excelentes museos, restaurantes, cervecerías y otros puntos turísticos, como los parques, son altamente recomendados para los momentos de descanso y ocio. Te recomendamos llevar un mapa en tu celular para optimizar tu tiempo. Brujas está a una hora en tren de Bruselas, pero merece al menos una noche. Porque después de que el sol se pone, la ciudad es aún más encantadora, misteriosa, además de más tranquila, cuando los visitantes de un día y los grupos turísticos dejan la ciudad.

¡Vamos a los consejos de Brujas!

1. Grote Markt y el Campanario de Brujas

Es imposible ir a Brujas y no pasar por el punto turístico que es un verdadero símbolo de la ciudad: el Grote Markt o Grand Place, en francés. Una amplia plaza que alberga construcciones increíbles como el campanario de 83 metros de altura, el Provincial Hof – edificio neogótico que alberga la sede del gobierno provincial de West-Vlaanderen.

De la cima de la torre del campanario, que comenzó a ser erguida en 1282 y sólo fue finalizada en 1482, hay una de las vistas más bonitas de la ciudad; para llegar allá arriba, hay que encarar 366 escalones con paradas en algunos pisos para conocer un poco de la historia del monumento, que posee un carillón con 47 campanas. La subida cuesta 10 euros y la sugerencia es llegar temprano para no toparse con la fila o tener que esperar, ya que no se permite la entrada de un gran número de personas al mismo tiempo.

Es importante que sepan que en el Grote Markt se encuentran algunos museos interesantes, como la galería de Salvador Dalí, el Brujas Historium – que proporciona al visitante un viaje a la época medieval y, desde el balcón, una hermosa vista de la plaza – y algunos restaurantes que en realidad, son grandes trampas para turistas: caros y de poca calidad. ¡No compensan para nada!

2. Burg

A pocos pasos del Grote Markt se encuentra otra plaza muy importante y que alberga uno de los edificios más bellos de la ciudad. Me refiero a la plaza Burg y al edificio del ayuntamiento (Stadhuis, en flamenco), de donde la ciudad de Brujas ha estado gobernada desde hace más de 600 años. El edificio es una verdadera obra maestra por dentro y por fuera. En el hall gótico, por ejemplo, se encuentran murales del siglo XIX. La fachada está compuesta por 48 nichos para estatuas; las originales, de autor del artista Jan Van Eyck, fueron destruidas por habitantes locales en un acto de lealtad a los franceses, en 1790. La entrada al museo que queda dentro del Stadhuis cuesta 4 euros.

En la plaza Burg, al lado de la Basílica de la Sangre Sagrada, también hay un mini-shopping con grandes tiendas, entre ellas la de Cervezas Struise, bastante recomendada para los que desean probar algunos excelentes rótulos producidos en la región, y el Ter Steeghere, un café acogedor , que sirve un cappuccino y un waffle como si fueran hechos por manos de dioses.

3. Basílica de la Sangre Sagrada

Al pasar por la plaza Burg no dejes de conocer uno de los templos religiosos más importantes de Brujas, la Basílica de la Sangre Sagrada. En realidad, hay dos iglesias en el lugar; una en la planta baja, de estilo Romano, y otra en el primer piso, en estilo neogótico, donde está expuesta la reliquia de la sangre sagrada. La entrada en ambas es gratuita, pero la entrada en el tesoro – donde están expuestos varios trabajos artísticos importantes – cuesta € 2,50.

4. Paseo en barco en Brujas

El paseo en barco por los canales de Brujas dura sólo media hora, pero es suficiente para que el viajero tenga una buena idea de la historia local y, por supuesto, pueda tomar fotografías maravillosas de la ciudad; que es conocida como la Venecia del norte.

El ticket cuesta € 8 (adultos), 4 € (niños de 4 a 11 años) y sólo puede ser pagado en efectivo. Ah, los paseos en barco se realizan en invierno y verano, sin embargo están sujetos a cancelación debido al mal tiempo. El embarque se realiza cerca de la iglesia de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekerk), en la esquina de Nieuwstraat y Dijver.

5. Iglesia de Nuestra Señora

La hermosa torre de 115 metros de altura, que se destaca en el horizonte de Brujas, pertenece a la Iglesia de Nuestra Señora, o Onze Lieve Vrouwekerk, como se habla en flamenco. La torre, que embellece el área, es la segunda más alta de su tipo en el mundo, y el interior de este importante templo religioso no decepciona.

Es allí, por ejemplo, donde podrás ver de cerca la escultura “La Madonna y el Niño”, de Miguel Ángel, entre otras obras de arte como pinturas, sepulcros del siglo XIII y las bellísimas tumbas de María, la duquesa de Borgoña, y Charles The Bold. La entrada a la iglesia cuesta € 6.

6. Puente de San Bonifacio

El puente de San Bonifacio ofrece una hermosa vista del casco antiguo de Brujas y es una de las partes más románticas de la ciudad. El pequeño puente fue construido en 1910, pero tiene un estilo arquitectónico que parece ser mucho más antiguo; incluso, el lugar suele atraer una cantidad enorme de turistas y el consejo para evitar la cola que se forma para atravesar el puente es ir temprano por la mañana o tarde en la noche.

7. Chocolate, chocolate, chocolate!

Los chocolates belgas son uno de los más famosos y sabrosos del mundo y en Brujas las tiendas especializadas en estas delicias de cacao están por todas partes. En el otoño e invierno, la tienda de Grote Markt también vende frambuesas bañadas en chocolate, y chocolate caliente. Otras imperdibles son Leonidas, donde podrás experimentar el sabor de las trufas de chocolate, The chocolate line, Dumon y Pierre Marcolini.

¿Vas a Brujas, pero no quieres gastar tanto con las golosinas? El consejo, entonces, es encontrar el supermercado más cercano – en la esquina del Grote Markt hay un Carrefour Express – los precios de la sección de chocolates son realmente para aprovechar. ¡Ah, la sección de cervezas también es imperdible!

8. De Halve Maan

Hablando de cervezas belgas, no podía dejar de sugerir la visita a la cervecería más famosa de Brujas. Fundada por la familia Maes en 1856, produce dos deliciosas y celebradas cervezas: la Brugse Zot y la Straffe Hendrik. La historia de la fábrica, cuya administración permanece en la familia hasta los días de hoy, se mezcla mucho a la cultura de Brujas y ésta, con certeza, es una de las cosas que podrás comprobar durante la visita guiada en la sede del local, en Walplein.

El tour guiado por las salas, cubículos y escaleras estrechas de la cervecería es superinformativo y lleno de objetos que cuentan la historia del lugar. Optamos por el paseo guiado común, de 45 minutos (9 euros), que termina con la degustación de la Brugse Zot Blonde en el café, donde puedes probar otras etiquetas, además de aperitivos y platos deliciosos. Más información sobre el tour aquí.

Recomendación de Mejores Destinos: cada mes de febrero ocurre en la ciudad el Bruges Beer Festival, evento que reúne, dentro del campanario, al menos 350 etiquetas de cervezas del país. Yo fui hace tres años y puedo afirmar que vale mucho la pena.

9. Museos de Brujas

Considerado uno de los principales museos de la ciudad, el Groeninge ofrece al visitante una imagen general de la historia de las artes plásticas en Bélgica. El foco es la colección mundialmente famosa de pinturas primitivas flamencas, con obras de arte de artistas como Jan van Eyck, Hans Memling, Hugo van der Goes y Gerard David. La visita no suele ser larga, pues el local tiene sólo 10 salas; la entrada cuesta 8 €.

Tres delicias de la gastronomía belga son las patatas fritas en cono, los chocolates y la cerveza, también son atracciones los museos de estas temáticas en Brujas. En el Friet Museum, el visitante puede conocer la historia del famoso snack vendido en conos por toda Bélgica y también podrás probarlas al final del tour. La entrada cuesta 7€ (adultos) y 5 € (para niños de 6 a 11 años). El Choco story cuenta la historia de la transformación del cacao en chocolate y cómo los belgas producen uno de los chocolates más celebrados del mundo.

¿Eres fanático de la cerveza belga? Entonces la visita a la Bruges Beer Museum puede ser un excelente panorama para ti. El tour ineractivo-hecho con la ayuda de un iPad- da al visitante una buena idea de lo que la cerveza representa para Brujas. Muestran los tipos de cervezas y el proceso de producción. Ah, al final del tour, el visitante puede degustar tres tipos de cerveza en el café con vistas al Grote Markt; el ticket, incluida la degustación, cuesta 15 € y 9 € (sin la degustación). Más información sobre el museo aquí.

10. Groenerei canal y Minnewater (Lago de los Amantes)

En mi opinión, y de varias personas que aman la ciudad, éstas es una de las zonas más bellas para pasear y tomar fotografías. El canal, tranquilo tanto de día como de noche, está rodeado de árboles y construcciones medievales bellísimas. ¡Parece una pintura! El lago, enmarcado por una naturaleza exuberante, está siempre lleno de cisnes, perfectos para los que disfrutan fotografiar.

11. ¿Cuándo Ir a Brujas?

Tuve la oportunidad de estar en la ciudad belga en tres ocasiones diferentes: en la primavera, el otoño y el invierno, y puedo afirmar que todas fueron muy especiales. También percibía que, en cada visita, Brujas recibía una cantidad mayor de turistas, por lo que si estás pensando en conocerla en una época más tranquila, el consejo es optar por períodos como la primavera, el otoño (ambos en la primera quincena) y también en invierno. Tres paisajes completamente diferentes, una época florida, otras dos más bucólicas, pero todas bellísimas.

Personalmente, sigo prefiriendo la visita durante el otoño, a pesar de haber una mayor incidencia de lluvias; no resisto el escenario de Brujas enmarcado por el follaje amarillo. Si optas por esa época, no te olvides de llevar en la maleta una chaqueta impermeable o una buena capa de lluvia, pues un paraguas difícilmente resistirá a la fuerza del viento.

El verano es ofrecido por algunos sitios de viajes como la mejor época para explorar la capital de la provincia de Flandes Occidental, pero estoy de acuerdo sólo en parte. El clima, probablemente, va a estar muy bien, sin embargo los precios de hospedaje suelen doblarse en esa época del año, sin contar que la ciudad puede quedar insoportablemente llena. ¿Y qué decir del invierno? Bueno, si eres de los que disfruta del frío, probablemente te gustará explorar la ciudad y los paisajes que son un “plato lleno” para los amantes de la fotografía. Sin contar que desde finales de noviembre hasta principios de enero se celebran los mercados de Navidad.

12. ¿Dónde alojarse en Brujas?

Los precios dependerán mucho del tipo de alojamiento y de la época de la visita. El verano, por ejemplo, se considera una de las temporadas más concurridas y, por consiguiente, una de las más caras. Haz tu reserva con anticipación si deseas conocer Brujas en esa época. Otro dato para huir de los altos precios es optar por días de la semana en lugar del fin de semana.

La buena noticia es que estar bien situado en Brujas no es algo que está directamente conectado a precios altos. Esto porque, a pesar de que el centro histórico es el área más indicada para los que quieren hacer turismo en la ciudad, es posible alojarse en regiones un poco más distantes, pero todavía muy cercanas. La ventaja es, justamente, pagar menos por eso!

El consejo es que busques la ubicación del hotel de tu preferencia, antes de hacer la reserva. Si está situado a una distancia de 1 km (o un poco más) del área central de la ciudad, toma como referencia puntos turísticos como el Grote Markt (la plaza principal) y la iglesia de Nuestra Señora (Onze Lieve Vrouwekerk). Así podrás hacer  una buena reserva según ubicación y precio. Esto es porque Brujas es una ciudad perfecta para caminar, además de muy segura tanto de día como de noche.

La región al norte del centro histórico, próxima a la iglesia de Jerusalén, es altamente indicada para los que desean pagar un poco menos. Además de puntos de interés como la iglesia en sí y el museo, el área cuenta con restaurantes, cafés y está a una agradable caminata de 10 minutos del Grote Markt. ¡Vale la pena ver las opciones disponibles!

13. ¿Cómo llegar a Brujas?

Si ya estás en el viejo continente, tomar un tren es una de las opciones más fáciles y rápidas para llegar a la ciudad. Desde la estación central de Bruselas, salen trenes directos a Brujas cada una hora (durante toda la semana). El viaje tiene una duración de una hora y los boletos pueden ser adquiridos minutos antes de la salida, en la estación, o con antelación en el sitio oficial de trenes de Bélgica.

Mucha gente también opta por visitar a Brujas en tren, saliendo de países cercanos, como es el caso de la vecina Holanda. Desde la Estación Central de Ámsterdam hasta Brujas son más o menos 3 horas de viaje, con parada en las ciudades belgas como Bruselas, Amberes y Gante. Para comprar tu ticket con anticipación, y también consultar horarios y precios, puede acceder al sitio web de la compañía holandesa NS Hispeed o el sitio web de Thalys.

El centro histórico de Brujas está a poco más de 1 kilómetro de la estación de trenes. Además de rápida, la caminata es extremadamente agradable y ya “funciona” como una muestra de las bellezas que se pueden ver en el centro de la ciudad.

Otra opción, más barata que el tren, es tomar un autobús. Eurolines, una empresa de transporte de pasajeros en Europa, conecta a Brujas con ciudades como Amsterdam (vía Gante y Utrecht) y Londres. Los precios suelen ser más baratos que los de tren, sin embargo ten en cuenta que el viaje en autobús puede terminar durando más. Haz clic aquí para saber sobre horarios, tarifas y para adquirir tu pasaje.

FlixBus es otra empresa que promueve viajes en autobús desde París a Brujas, desde € 13, y desde Brujas a Londres a partir de 17 euros. Precios que caben bien en el bolsillo, principalmente en aquellos más apretados; para más información y compra de boletos, haga clic aquí.

14. ¿Dónde y qué comer?

Soy una enamorada de los chocolates y las cervezas, con esto Brujas es un verdadero paraíso gastronómico. Otras ofertas difíciles de ignorar – porque se venden casi en cada esquina de la ciudad – son el waffle fresquito (mi preferido es con cobertura de Nutella) y el cono de papas fritas. Disfrutar de una buena comida en un restaurante local de Brujas no es una muy buena opción, sobre todo al elegir el menú a la carta. Esto porque la ciudad es extremadamente turística y tal vez ese sea el motivo por el cual los valores son tan elevados. Además de que es grande el número de trampas, por ejemplo de los establecimientos situados en el Grote Markt y en la plaza Burg. Durante mis andanzas por la ciudad, sin embargo, conocí restaurantes bien buenos y que valían mucho la pena. Aquí les dejo mis recomendados:

15. Brasserie Cambrinus

No sólo de chocolates, waffle y patatas fritas vive un turista en Brujas, también de deliciosos platos de la gastronomía flamenca. En la brasserie Cambrinus, una cervecería famosa de la ciudad, experimenté un carbonnade flamante de los dioses, ensopado de carne reconfortante, que lleva la cerveza Gulden Draak en la preparación. Sin contar que en el lugar hay al menos 400 etiquetas de cervezas belgas, entre ellas las que he experimentado el día de mi visita: una Val dieu blonde (€ 3,85) y una Chimay Bleu (€ 4,25).

16. Gran Kaffee Passage

Otra delicia flamenca que aparece en la mayoría de los menús de los restaurantes de Brujas es el crochet, que se puede rellenar con queso o camarón. El Gran Kaffee Passage, un hotel / restaurante del área central de la ciudad sirve un delicioso dúo de croquetas de entrada, acompañado de una ensalada (10,95 €); las buenas pedidas de platos principales son el steak tartare, acompañado de ensalada y chips (17,50 €) y el bouillabaisse con pescado fresco del mar del Norte, una especie de ensopado de pescado y otros frutos del mar (21,95). Idealmente tienes que hacer una reserva previa y pueden ser realizadas por el sitio web del lugar.

17. Bocca

Si estás con poco tiempo y quieres comer algo bueno, barato y que te deje satisfecho, el consejo es el Bocca. A pocos pasos del Grote Markt, el local vende masas preparadas a la hora y al gusto del cliente; basta con elegir el tamaño – S (€ 4), M (€ 5) o L (€ 6) -, el tipo de la masa (penne o fusil integral), la salsa y los acompañamientos. Ah, tiene menú en portugués!

18. Brasserie De Halve Maan

Algunos párrafos más arriba hablé del tour de Halve Maan, la cervecería fundada por la familia Maes; después de la visita al interior de la cervecería, con derecho a la degustación, decidí conocer la brasserie que se encuentra en la planta baja para probar las cervezas Brugse Zot, Straffe Hendrik y también comer algo agradable.

Mi pedido fue el Vol-au-vent de pollo – una especie de torta, hecha con pasta de hojalata – acompañada de papas fritas, ensalada (€ 19) y una copa de Brugse Zot (€ 3,40); sin embargo, no puedo dejar de mencionar lo hermosa que estaba la hamburguesa con salsa Zot, servida con papas fritas (€ 19). ¿Eres vegetariano o simplemente no disfrutas de la carne o el pollo? No te preocupes, pues la brasserie también ofrece un menú con ensaladas, croquetas y afines. Las reservas se pueden hacer aquí.

19. Cervecería de Brujas

Las cervecerías belgas que están en la superficie, como St. Bernardus, Chimay y La Chouffe, se pueden degustar en el tradicional T’Brugs Beertje, un café con 300 etiquetas, cinco de ellas servidas a presión. También hay algunas opciones de aperitivos en el menú de ese templo de la cerveza belga, como la tabla de quesos y salami, y algunos sándwiches. ¿Tienes espacio para otra etapa de degustaciones? Entonces la petición es el Café Vlissinghe, el pub más antiguo de Brujas, con 502 años. Cervezas en botella a partir de € 2,50 y platos a partir de € 6.

20. Compras en Brujas

Por todo el centro turístico de Brujas, se encuentran tiendas de los más diversos tipos y que venden de todo. Ropa, accesorios, souvenirs, los famosos chocolates y cervezas belgas, entre otros ítems. La mayoría de los establecimientos abre de lunes a sábado, de las 10.00 a las 18.30 horas, y los primeros domingos de cada mes (excepto festivos), de las 13.00 a las 18.00 horas. Esto no quiere decir, sin embargo, que algunos no funcionen en los otros domingos del mes.

Se puede afirmar que la región del Grote Markt, la plaza central de Brujas, concentra la mayoría de las tiendas de la ciudad. Además, cada miércoles, se celebra en la zona una feria de comidas, de las 08.00 a las 13.30 horas. El movimiento es grande en el Vismarkt, el tradicional mercado de peces. Está a un corto paseo desde la plaza, y tanto este lugar como la feria son excelentes oportunidades para conocer mejor las costumbres locales, aunque no tengas intención de comprar nada.

Otras direcciones que no puedes dejar de conocer, si estás interesado en gastar algunos euros en Brujas, son Zuidzandstraat, Steenstraat, además de la Geldmuntstraat y la Noordzandstraat. Los sábado y domingo de compras, estas áreas se transforman en vías únicas para peatones y son muy agradables para una buena caminata.

Para los que desean gastar menos, el consejo es pasar en alguna tienda del Carrefour Express y comprar los chocolates de marcas belgas muy conocidas como Lindt, Côte d’Or, entre otras. Otra sección del supermercado que compensa visitar es la de las cervezas belgas, en la que encontrarás rótulos como Brugse Zot y Straffe Hendrik (de la cervecera local Halve Maan), Chimay, entre varias otras.

¿Y tú, ya has estado en Brujas antes? Deja aquí tu experiencia sobre la ciudad en los comentarios.